jueves, 4 de junio de 2009

mi extraña relación con los libros

No se si por azares del destino, porque me lo imagino, o porque yo mismo lo provoco, desde hace algunos libros he venido encontrando relación entre sus historias y mi propia vida…

Tal vez sea sólo mi imaginación y tengo alma de soñadora empedernida pero hace 6 libros exactamente que vengo “viviendo” situaciones similares a las de mis libros. Además he decidido que solamente leeré uno mas mientras estoy en Barcelona, así volveré con 7 nuevos libros leídos a mis 27 años, me gusta como suena 7-27.
El libro número 8 me gustaría fuera la Biblia, ya pedí a una personita que me la regale, espero no lo haya olvidado. Además porque acabo de caer en la maravillosa cuenta que, por causalidad, azar o destino, el número 8 además de ser múltiplo de 4, por su forma hecha con dos círculos superpuestos, representa el movimiento en espiral de los cielos en su continuo flujo y reflujo, representa al karma. El ocho representado por un octógono, simboliza la figura intermedia entre el cuadrado (orden terrestre) y el circulo (orden celeste), por lo tanto es símbolo de regeneración, del paso de lo que es contingente a lo que es eterno. Además, por si esto no fuera suficiente, el ocho tumbado es el símbolo matemático del infinito. WOOWWWW!!!!!! Un regalo: La Biblia, libro número 8. Se me pone la piel chinita ( y se que a esa personita también), tan sólo de pensar en cuantos misterios y señales se nos presentan ocultos con el único fin de ser descubiertos de la forma adecuada, en el momento adecuado y con las personas adecuadas.

Esta relación de mimetismo bizarro se intensificó cuando decidí comprar un libro que marcara el inicio de mi travesía hacia Barcelona; el libro elegido para comenzar a leer durante “el vuelo” México-Barcelona, (fue como yo) “Hija de la fortuna” de Isabel Allende.
Ese primer libro fue el comienzo de mi historia escrita por la pluma de otros. De hecho me encanta pensar que “Hija de la Fortuna” es algo así como “mi libro” (es mi libro favorito después de “Diablo Guardián” de Xavier Velasco, pero digamos que me siento más identificada)…
… la protagonista emprende un viaje largo, en trayecto y tiempo (en barco), para buscar el que ella creía era su destino; sin saberlo y sin esperarlo, en el trayecto se topó con esa persona que primero le salvó la vida, con quién recorrió peligrosas aventuras y con quien descubre y profundiza sentimientos de forma espiritual: “Tao Chien”, médico acupunturista algo mayor que ella; quién se volvió guía, compañero y cómplice no sólo durante el viaje sino durante toda su vida, hasta que, literal, la muerte los separó ( incluso cuando ella se aferró a seguir buscando un destino y se fue disfrazada de hombre para pasar desapercibida, dejándolo solo por un tiempo)…

… también aparece un personaje Lin (de origen chino), la protagonista toca el piano desde pequeña y a pesar del tiempo que pasó sin poder tocarlo una vez iniciada su aventura, durante su travesía fue un piano amigo quien le ayudó a ganar unas cuantas monedas para sobrevivir, siempre se empeñó en buscarse sola las respuestas aunque las tuviera literal a un lado, se metía en líos, no le bastaba que le dijeran que algo no le convenía porque entonces hacerlo representaba un reto… y así podría seguir…. más y más cosas…

… al final, tanto viaje, travesía, preguntas, dudas, ires y venires, para que la señorita Eliza Sommers finalmente acudiera al encuentro de lo que ella creía era su destino. Pero no lo hizo sola, lo hizo teniendo a su lado, a esa persona que había estado con ella desde el momento en que tomaron el mismo barco y con el mismo destino y que no se había despegado de su lado desde ese entonces... Todo para darse cuenta que su destino no era lo que tenía frente a ella, sino lo que había permanecido a su lado…
Me gusta pensar que soy Eliza Sommers, que soy también “hija de la fortuna”. Que los detalles y anécdotas de nuestras vidas compartidas también tendrán el mismo final feliz.

Podría volver a leerla cientos de veces y seguir encontrándome en sus páginas, en su historia, en las aventuras, locuras y mensajes entre líneas… Porque me siento igual de afortunada y porque espero con ansias el momento de la escena final…
Estos pequeños detalles, como el encontrarme en las páginas de un libro elegido aparentemente al azar, llenan mi vida de emoción, me hacen protagonista de historias increíbles, de aventuras inimaginables; hacen conocerme con otro nombre, en otra época, con otra profesión, pero siempre con las mismas ganas de encontrar eso por lo que tanto vale la pena vivir… el amor.

Tal vez estas relaciones con los libros son puras invenciones mías, como muchas otras cosas extrañas y sin sentido que pasan por mi mente atolondrada, pero prefiero y sobretodo me encanta pensar que la vida puede ser tan espectacular como uno mismo lo decida, tan real o ficticia como los libros, sin límites como la imaginación y tan maravillosa como el destino propio.
¿Soy soñadora, idealista y romántica empedernida? SI, pero… ¿Acaso no se trata de vivir felices, plenos y compartidos durante nuestro corto paso por la tierra?

YO, PREFIERO MORIR SOÑANDO, A VIVIR DORMIDA…
Ahora leo “la sombra del viento”, hasta antier sólo llevaba 40 páginas y la historia apenas comenzaba a tomar forma.

Ayer por la noche hablé largo rato con una persona muy importante para mi, quien me mandó unos videos que habían permanecido en su celular. Era yo tocando el piano de mi casa.

Al retomar la lectura nocturna, a partir de la página 41 todo dió un giro en la historia. Apareció una Pianista… ¡ Podría ser yo ¡ ¿Por qué no?

Me sorprendí. Extrañe la sensación de las teclas pesadas, blancas y negras, la textura del barniz sobre la madera, el movimiento de las cuerdas, el golpeteo de los dedos, la tensión en mis muñecas, el movimiento del pedal, extrañe las ganas de hacer música, de sentirla, de sentirme parte de ella... Extraño tanto mi piano… me gusta pensar que son señales pequeñitas…porque...la música vive en todos lados… en muchas historias… en muchos libros… pero… las mujeres pianistas… parecen vivir en cada libro nuevo que decido comenzar…

2 comentarios:

Prófuga Metatera dijo...

Jajajaja LOSE THE CHOCOLATE!

Cierta "amiga" que también es una Hija de la Fortuna, la hija mayor, creo jajaja... me dijo una vez: no quiero amar, quiero amar dentro de una novela de Jane Austen. ;)

Y creo que conozco la novela perfecta de Jane Austen para tí. Te estará esperando en Cholula!!!

Te quiero vieja!!!!!

morada dijo...

Viejaaaa !!!!!! Esperaré con ansias el día de volver a pisar tierras cholultecas, de darte un abrazo enorme y de encontrarme en las páginas de ese libro...

Te quiero !!!!!