jueves 29 de julio de 2010

yeah !

2 comentarios:

Anónimo dijo...

...los tonos encendidos de tu cabello bermellón, me recuerdan las luces centelleantes de los estrobos intermitentes, que al compàs de nuestros cuerpos, marcaban el ritmo y compàs de nuestras caderas...

.... nuestros corazones llenos de flujos sanguineos sin control... y desatados en un desenfreno de cumbias y ritmos tropicales eran testigos de como nuestras mejillas intercambiaban sudores, rubores....y sabores...


con ardientes deseos..

Joao

Anónimo dijo...

...los tonos encendidos de tu cabello bermellón, me recuerdan las luces centelleantes de los estrobos intermitentes, que al compàs de nuestros cuerpos, marcaban el ritmo y compàs de nuestras caderas...

.... nuestros corazones llenos de flujos sanguineos sin control... y desatados en un desenfreno de cumbias y ritmos tropicales eran testigos de como nuestras mejillas intercambiaban sudores, rubores....y sabores...


con ardientes deseos..

Joao